Pocos son los consumidores que están dispuestos a pagar por acceder a internet sin que su experiencia se vea afectada por una avalancha de anuncios. Un estudio británico señalaba, recientemente, que el 97% de los internautas no estaba dispuesto a pagar por eliminar los anuncios, a pesar de que los baremos de tarifas que se mencionaban en la encuesta estaban muy cerca de los que ya pagaban por sostener los contenidos en otros soportes, como la televisión.

Pero frente a este limitado interés por pagar por librarse de la publicidad, existen ciertos factores que quizás sí hagan que a la larga el modelo de suscripción sea más relevante. Por un lado, está el hecho de que internet se está convirtiendo cada vez más en un foco de publicidad molesta e intrusiva, que no consigue sus objetivos (no se hacen más clics en los anuncios) y que resulta poderosamente irritante para el usuario. Por otro, los medios han empezado a notar que los excesos funcionan de una forma menos positiva de la que creían. Los anuncios se han devaluado por el exceso (que nadie realmente procesa) y algunos medios han empezado a defender una estrategia de menos es más. ¿Es ese el camino para la reducción a lo mínimo y hasta la desaparición de los anuncios?

Google, el gigante que está detrás de la explosión de la publicidad online (gracias al hecho de que es el responsable de la aparición de los servicios publicitarios a costes bajos), ha presentado un nuevo producto publicitario que va muy en la línea de esta nueva voluntad de cierto ascetismo y de convencer al usuario de que lo que consume tiene un coste. La compañía ha presentado Contributor, un servicio que permite al internauta pagar una cuota mensual (no muy alta: entre 1 y 3 dólares) y, a cambio, elimina los anuncios de la web.

La idea es, por el momento, algo más bien experimental. De hecho, en el site corporativo del programa lo definen como “un experimento sobre las formas adicionales de rentabilizar la web”.

El modo de uso es muy sencillo y es una fórmula mejorada de lo que ya permiten algunas herramientas que bloquean la visión de los anuncios en internet. El internauta decide qué cantidad quiere pagar por usar Contributor y, una vez dado de alta, cuando visite los sites que están asociados a la solución, verá, en lugar de los anuncios, un cuadro gris en donde debería estar el banner en el que se podrá leer ‘gracias’.

Reparto de beneficios

Los ingresos que se generarán a través de Contributor no irán a parar únicamente a las manos de Google. El sistema repartirá las cuotas que pagan sus usuarios con los sites afiliados al servicio. Por el momento, las webs participantes son únicamente unas cuantas, aunque de las que tienen bastante tráfico. The Onion, Mashable, WikiHow, Urban Dictionary, ScienceDaily e Imgur son quienes han estrenado Contributor.

La lista de medios podría crecer (existe un mail en la web del servicio que permite ponerse en contacto con la compañía para pedirles entrar en el programa), aunque como ha recordado una portavoz de la firma a AdAge esto es sobre todo “un experimento”. Los consumidores que quieran participar en el programa (y pagar para no ver anuncios en estos sites) tendrán que sumarse a la lista de espera que ya está siendo creada y recibirán una invitación en cuanto sea posible.

¿Por qué y para qué?

Teniendo en cuenta que una parte muy importante de las cifras de Google vienen de la venta de anuncios en sites de terceros, resulta un tanto sorprendente que la firma haya hecho este movimiento, al menos a priori. Pero Google, por supuesto, tiene sus razones. El coste por clic de los anuncios de Google muestra una tendencia decreciente, lo que hace que para conseguir las mismas cifras de ingresos en un plazo más o menos medio haya que contar con unas cifras más elevadas de clics. Pero lo cierto es que si cae el precio de los anuncios, no menos ocurre con el ratio de visitas: los internautas hacen cada vez menos clics en los anuncios, incluidos los de Adsense. De hecho, en general, los consumidores ven cada vez menos los banners online.

A esto, se suma la mayor preocupación de los medios sobre cómo podrían encontrar fuentes de ingresos alternativas a la publicidad. Los medios de comunicación están sufriendo, de forma generalizada, una crisis económica y deben enfrentarse a una situación compleja. Muchos han ido apostando por modelos de suscripción, aunque con una suerte diversa. Y, quizás, el modelo que propone Google ahora mismo es, como apuntan en el análisis que le dedican en Wired, algo que llega demasiado tarde y que es demasiado poco ambicioso. Los consumidores están, de hecho, más que acostumbrados a acceder a los contenidos sin pagar y, muchos de ellos, lo hacen también sin publicidad. Adblock no hace, en definitiva, menos que lo que Contributor propone, aunque no limita el número de medios en los que se puede aplicar y, sobre todo, no le cuesta nada a los consumidores.

Fuente: puromarketing